Graves cuestionamientos al Magistrado Nahum Martínez, por actos de corrupción que hacen ilegal su nombramiento

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La investigación de este medio conlleva la consulta de fuentes internas institucionales, documentación del trabajo como agente fiscal del hoy magistrado Nahún Martínez,
Graves cuestionamientos al Magistrado Nahum Martínez, por actos de corrupción que hacen ilegal su nombramiento

El 1º de mayo del presente año, mientras los Exmagistrados de la Sala de lo Constitucional intentaban en vano suspender los efectos de la decisión de destitución que contra los cinco titulares y suplentes del Tribunal Constitucional había decretado la Asamblea Legislativa, la comunidad jurídica observaba a partes iguales con entusiasmo y escepticismo las designaciones de sus sustitutos. Los nuevos nombrados eran los magistrados “ya en funciones” en otras Salas, Óscar Alberto López Jerez y Elsy Dueñas Lobos y tres personajes poco conocidos en la comunidad jurídica del país, los abogados José Ángel Pérez Chacón, Luis Javier Suárez Magaña y Héctor Nahún Martínez.

De todos los elegidos, este último quizás haya sido el que más sorpresa causó, pues tiempo antes de haber aparecido gritando desaforada y burlonamente ante los diputados que antecedieron el presente Congreso, mientras anunciaba la renuncia del cargo de Ministro de Justicia del actual Director de la Policía Nacional Civil, sus apariciones habían estado relacionados con cuestionados procesos penales montados por la Fiscalía General de la República, bajo titularidad de Douglas Arquímides Meléndez y su salida “por la puerta de atrás” durante la administración fiscal de Raúl Melara.

¿Cómo alcanzó una Magistratura del máximo tribunal del país un abogado que nunca despuntó por sus capacidades profesionales y que formó parte de la historia más oscura de corrupción e impunidad bajo dirección del Exfiscal General, Douglas Meléndez y del Exjefe de la Unidad de Investigación Financiera Jorge Cortez Díaz?

Este medio retoma una investigación periodística previamente publicada y que a partir de las declaraciones brindadas el viernes 24 de septiembre del presente año, por Jorge Herrera, Ex tesorero de Casa Presidencial (CAPRES) de la administración de Elías Antonio Saca, quien bajo juramento manifestó ante la Comisión Legislativa que investiga el pago de “sobresueldos” evidencia las presiones y actos de corrupción en los que se llevó a cabo el proceso penal en su contra, destacando la participación de los siguientes sujetos:

“Los traigo apuntados (nombres de jueces y fiscales corruptos) No podía ser que hicieran zumba y marumba(…) Los fiscales eran Ricardo Menjivar, Jorge Cortez, Mario Huezo y en algunas estuvo Nahum Martínez.”

La investigación de este medio conlleva la consulta de fuentes internas institucionales, documentación del trabajo como agente fiscal del hoy magistrado Nahún Martínez, consultado con antiguos compañeros de trabajo, con otras fuentes de prensa que también investigan y documentan su extraño y oscuro al ascenso al poder.

“El arte de la trampa que acompaña al nuevo magistrado”

El actual magistrado de la Sala de lo Constitucional, pasó desde aproximadamente mediados de 2019 hasta el 30 de abril de 2021,  después de su retiro de la Fiscalía General de la República, ejerciendo como abogado en su oficina profesional, despacho denominado “RATIO LEGIS” constituido juntamente con otro Ex agente Fiscal que también salió por la puerta de atrás de la institución, David Alfonso Ramírez Guevara. En ese humilde despacho se enfocaron en aceptar todas las audiencias penales posibles para poder pasar esa etapa, hasta que aparentemente vinieron tiempos mejores con la llegada de Nahum a la Sala de lo Constitucional. De acuerdo a una fuente sindical de la Corte Suprema de Justicia, el nuevo magistrado “Nahum” se pavonea manifestando que es a él a quien se debe acudir por quien quiera una plaza en el sistema judicial y que ya está buscándole espacios a familiares y amigos, para aumentar su control institucional.

Tanto Nahum como David Ramírez, conforme se cotejó con una fuente institucional de la FGR, se presentaban dentro de la entidad fiscal, como “Fiscales implacables” porque no se detenían a reparar sobre la legalidad o no de un acto, una diilgencia o de la forma en que se obtenía la prueba, para constituir un caso penal. Con esas características se hicieron rápido un espacio en el “Grupo de la Muerte” el más selecto equipo de fiscales creado por el Exfiscal General, Douglas Meléndez, que se presentó públicamente como Grupo contra la Impunidad; no obstante, su trabajo fue el totalmente contrario, perseguir a las personas que por directrices de grupos de poder económico y político le dictaban al entonces Fiscal General.

Nahum Martínez y David Ramírez fueron designados por el Exjefe UIF, Jorge Cortez, para que diseñaran un esquema que cerraba una investigación contra Banco Promérica, que se había aperturado con la referencia 28-UIF-2016 en el mes de mayo de 2016, en virtud de hallazgos por falta de aplicación de controles de lavado de dinero. Este fin lo cumplieron de una forma totalmente ilegal, por medio de la cual terminaron creando el Caso “Corruptela” en el que involucraban al Expresidente Mauricio Funes, al Exfiscal General Luis Martínez, otros funcionarios y empresarios. Esta caso fue presentado en octubre de 2018 se lanzó como el estandarte de la campaña de Douglas Meléndez para buscar la reelección al cargo.

El caso “corruptela”  se basó en las confesiones obtenidas bajo tortura, manipulación de pruebas y un testigo criteriado utilizado en distintos casos penales como única prueba, pese a su falta de credibilidad evidenciada durante la investigación; además se utilizó a la entonces Jueza 4º de Paz de San Salvador, Nelly Edith Pozas, bajo coacción de no procesarla por actos de corrupción para que avalara las confesiones y posteriormente actuara ella misma como jueza en la audiencia inicial y decretara las detenciones provisionales contra los acusados. El caso terminó siendo la “vergüenza institucional más grande” de la historia de la FGR. De manera que la poca capacidad académica de Nahún Martínez y su costumbre de torcer el derecho, terminó por costarle a Douglas Meléndez la reelección.

“Tiempos de inquisición”

Cuando Raúl Melara llega el 6 de enero de 2019, al frente de la Fiscalía, se encontró con una institución en estado de inanición en la que todos temían de todos, producto de la forma en que su predecesor dirigió la institución. Pero el caso más grave con el que se encontró fue con la terrible sorpresa que el tan mediático caso “corruptela” se había construido por parte de los fiscales del Grupo Anti Impunidad mediante coacciones y torturas a sus propios compañeros fiscales, a quienes obligaron a suscribir confesiones que no representaban su voluntad plena.

Por Cronio.

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